Espectáculo sin dientes, sin palabras y sin gasolina; dos bebés se desplazan de forma independiente en sus carritos, haciendo cómplices a transeúntes de sus precoces negocios.
Mención Mirabilia Festival 2010 como «el mejor espectáculo en la calle por la originalidad de la idea y la gran capacidad de expresión y participación».
Premio trapo Guanduia 2010 como «el mejor show de comedia por la creación divertida y la clara determinación de los personajes que dan lugar a un juego de mímica y el impacto escénico con el público».